Airbus ha debatido y analizado esta semana los retos y objetivos de la aviación para las próximas décadas, poniendo sobre la mesa los proyectos en desarrollo que persiguen alcanzar un transporte aéreo más sostenible y eficiente en los próximos años.

La Cumbre de Airbus, celebrada entre el 21 y el 22 de septiembre en Toulouse, ha contado con la participación de agentes de todos los sectores de la industria, que aportaron sus opiniones, propuestas y peticiones sobre cómo debería ser la evolución a corto-medio plazo de la industria para reducir su huella ambiental y alcanzar la neutralidad en carbono para 2050.

El fabricante europeo se ha marcado el objetivo de poner en servicio el primer avión comercial cero emisiones del mundo para 2035, por lo que la cumbre ha servido para dar a conocer sus líneas de investigación para lograr el objetivo.

La compañía está convencida de que los retos están relacionados con integrar la movilidad aérea urbana, la aceptación de los modelos por parte de la sociedad y la gestión automatizada del tráfico aéreo, así como con la aplicación de nuevas tecnologías a los vehículos y a los modelos de negocio.

RETOS: MOVILIDAD ELÉCTRICA, SAF Y GESTIÓN EFICIENTE DEL TRÁFICO AÉREO

La movilidad aérea eléctrica, el desarrollo de combustibles sostenibles de aviación (SAF, por sus siglas en inglés) y la consecución de una gestión eficiente del espacio aéreo son las principales estrategias que baraja, en estos momento, la industria.

En este contexto, Airbus presentó su proyecto del CityAirbus NextGen, una aeronave totalmente eléctrica con capacidad para cuatro pasajeros cuyo prototipo espera poner a prueba en 2023 y alcanzar su certificación en 2025.

El CityAirbus tendrá una autonomía de 80 kilómetros y alcanzará una velocidad de crucero de 120 kilómetros por hora, con niveles bajos de contaminación acústica. No obstante, la aplicación de la electricidad para el transporte aéreo precisa del desarrollo de materiales más ligeros y de tecnologías más avanzadas para poder entrar en el mercado.

En la misma línea se enmarcan los tres conceptos de avión comercial que presentó el pasado año, los Airbus ZEROe, propulsados, este caso, por hidrógeno.

Además, este mismo martes, Airbus, Air France y el proveedor de servicios de navegación aérea francés (ANSP) dieron comienzo a las pruebas del programa ‘Albatross’, que busca demostrar, a través de una serie de vuelos a través de Europa, que es viable implantar vuelos más eficientes desde el punto de vista energético a corto plazo mediante la combinación de varias innovaciones técnicas y operativas de I+D.

Así, el vuelo de demostración viajó desde París a Toulouse-Blagnac siguiendo la ruta más optimizada entre ambos aeropuertos. El proyecto se seguirá desarrollando con unos 1.000 vuelos de prueba y se espera tener los primeros resultados en 2022.

‘Albatross’ abarca todas las fases del vuelo y a todos los agentes implicados, tales como aerolíneas, controladores, aeropuertos y la industria aeronáutica para abordar tanto los aspectos operativos como los tecnológicos y la gestión del tráfico aéreo. Con los datos de estos vuelos, los gestores del tráfico aéreo podrán optimizar y predecir mejor la trayectoria de un avión, reduciendo la huella mediambiental del desplazamiento.

Leer artículo original…

Boletín de noticias

Boletín de noticias

Si desea recibir en su correo electrónico las últimas noticias de Capital Nostrum, suscríbase mediante este formulario.

Muchas gracias, hemos recibido su correo electrónico.