La vergüenza de la energía solar. El informe que no te dejará igual. 69 páginas que deberían llegar a todos los gobiernos de Occidente que están llenando sus países de paneles solares procedentes de China.

El Centro para la Justicia Internacional Helena Kennedy de la Universidad Sheffield Hallam del Reino Unido acaba de publicar un informe que confirma la explotación laboral en China a la hora de fabricar paneles solares. Y claro, Occidente no puede mirar para otro lado cuando están comprando buena parte de esos paneles producidos gracias a los trabajos forzosos de miles de personas en el gigante asiático.

Y no. No es el primer informe que denuncia estos hechos. El pasado enero, la organización no gubernamental estadounidense Horizon Advisory afirmaba lo mismo y señalaba por primera vez a los culpables de esta explotación laboral en China. El prestigioso New York Times lo denunciaba en este reportaje.

El informe del centro Helena Kennedy recoge, con más de 330 referencias, cómo China está obligando a miles de personas de la etnia musulmán Uigur a trabajos forzosos para fabricar paneles solares en los campos de Xinjiang, una región autónoma al noroeste del país.

Desde la producción minera para sacar el polisilicio hasta la fabricación de los módulos y paneles solares. Toda la cadena de valor de esta industria está siendo coercida en esta región.

Programas de transferencia de mano de obra

Un informe oficial del  gobierno de la República Popular China publicado en noviembre de 2020 documenta la «colocación» de 2,6 millones de ciudadanos de esta etnia en puestos de trabajo en granjas y fábricas dentro de la región y en todo el país a través de estas iniciativas de «mano de obra excedente» y «transferencia de mano de obra» patrocinadas por el estado. El gobierno chino afirma que estos programas están de acuerdo con la ley de la República Popular China y que los trabajadores participan voluntariamente en un esfuerzo concertado apoyado por el gobierno para aliviar la pobreza.

Sin embargo, la realidad es bien otra. Fuentes gubernamentales y corporativas revelan que las transferencias de mano de obra se despliegan en la región de los Uigur dentro de un entorno de coerción sin precedentes, respaldado por la amenaza constante de reeducación e internamiento. Muchos de esos trabajadores no pueden rechazar o abandonar estos trabajos y, por lo tanto, los programas equivalen a la transferencia forzosa de poblaciones y la esclavitud, señalan los investigadores.

Los investigadores del Centro Helena Kennedy concluyen que la industria solar es particularmente vulnerable al trabajo forzoso en la región de Uigur porque los fabricantes de polisilicio en la región de Uigur representan aproximadamente el 45% del suministro mundial de polisilicio de grado solar. Esta materia prima es la base en la actualidad del 95% de los módulos solares.

Además, todos los fabricantes de polisilicio de la Región Uigur han informado de su participación en programas de transferencia de mano de obra y / o son abastecidos por empresas de materias primas que sí lo han hecho.

Asimismo, en 2020, China produjo un 30% adicional del polisilicio del mundo además del producido en la región de Uigur, una proporción significativa del cual también puede verse afectada por el trabajo forzoso en la región de Uigur, según los investigadores.

En defnitiva, la investigación identifica a 11 empresas que realizan transferencias laborales y cuatro compañías más que están ubicadas dentro de los grandes parques industriales que han aceptado transferencias laborales. En total, 90 empresas chinas e internacionales cuyas cadenas de suministro se ven afectadas por estos trabajos forzosos. 

Gigantes de la minería como Xinjiang Hoshine que extrae al año casi medio millón de toneladas de silicio son señalados por estos trabajos forzosos y el uso de estas transferencias de manos de obra.

Para muestra un botón. En esta fotografía se puede ver las condiciones en las que trabajan. Como si fuese un campo de concentración, tras una valla y un muro.

Estas son imágenes del parque industrial Shansan Stone en Xinjiang.

El Parque Industrial Shanshan Stone, en el que opera Xinjiang Hoshine, está dividido en dos secciones, el norte y el sur, que están separados por seis millas. Las instalaciones de Xinjiang Hoshine parecen estar ubicadas en la sección norte del parque, que según las imágenes satelitales de Google Earth era un desierto árido en 2015, pero otras imágenees señalan que ya see estaba produciendo en la zona norte desde 2005. La sección sur del Parque Industrial Shanshan Stone es un sitio para la extracción y procesamiento de piedra de cuarzo. El 98% de las empresas de procesamiento de piedra de Shanshan se encuentran en este parque.

 

Fabricantes de polisilicio y módulos solares

Una vez que el cuarzo se ha procesado en silicio de grado metalúrgico, se muele y se purifica aún más. El proceso de purificación requiere temperaturas extraordinariamente altas, lo que consume una cantidad significativa de electricidad, lo que hace que los campos de carbón de la región de Uigur sean un lugar ideal para los productores de polisilicio. Las reservas de carbón de la región de Uigur representan el 40% de las reservas de la República Popular China y es una de las reservas sin explotar más grandes del mundo. El polisilicio monogrado o multigrado que resulta de este proceso de purificación es una de las principales exportaciones de la región de Xinjiang.

En los últimos diez años (y en particular los últimos tres o cuatro) han experimentado un crecimiento significativo en la fabricación de lingotes y obleas de polisilicio en la región de Uigur. Para 2020, cuatro de los seis productores de polisilicio de mayor capacidad eran empresas con importantes bases de fabricación en Xinjiang: Daqo New Energy Corp, GCL-Poly, TBEA / Xinte y East Hope. Los cuatro utilizan transferencias de mano de obra patrocinadas por el estado, cuyos productos finales se venden en el mercado internacional de módulos solares.

Y quienes se benefician de estos fabricantes, pues los gigantes de la energía solar, los grandes productores de paneles solares del mundo quee además están también presentes en Xinjiang. Empresas de la talla de Jinko Solar, LONGi, Trina Solar, JA Solar y otro puñado de compañías también se dedican a la explotación laboral para conseguir sus paneles.

Estas son imágenes de cómo ha crecido el negocio en la región de Jinko Solar gracias a estas transferencias de mano de obra.

Todos estos fabricantes son los que luego venden sus paneles a todos los países donde se está desarrollando la fotovoltaica. Es importante que los países, España, la UE, EEUU, etc sepan de dónde están saliendo todos los millones de paneles solares que compran a estas compañías. Lo que se está denunciando es muy grave por parte de este centro de investigación. Los derechos humanos brillan por su ausencia en Xinjiang y afecta a miles de personas.

 

 

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