El 74,95% de la plantilla de Ford Almussafes ha votado a favor del preacuerdo alcanzando entre el sindicato mayoritario, UGT, y la dirección europea de la multinacional para llevar a la planta valenciana la fabricación de nuevos modelos eléctricos a cambio de un plan de ajuste laboral para los próximos años.

En la consulta, realizada por UGT, han votado telemáticamente un total de 4.193 trabajadores, el 70,22% de la plantilla que asciende a 5.971 empleados, según ha informado el sindicato. De ellos, 3.143 empleados (74,95%) han dado luz verde a las medidas propuestas por UGT, mientras que 948 personas (22,61%) se han pronunciado en contra del acuerdo y 102 (2,44%) se han abstenido. Principalmente han votado afiliados a UGT y únicamente 48 no afiliados se han registrado para votar.

«Una vez más la plantilla se ha implicado y ha participado durante estos días poniendo en valor este resultado por las circunstancias que entre el ERTE, la Covid y el teletrabajo han hecho que casi 2.000 compañeros y compañeras no estuvieran en fábrica a diario», han valorado desde el sindicato.

Asimismo, desde UGT han señalado que este proceso «no finaliza ahora» y que su intención es «sumar los máximos apoyos posibles del resto de estamentos sociales con el objetivo de hacer visible la situación de la factoría» y seguir reivindicando futuro para que, cuando en junio tengan que tomar una decisión desde la dirección de Ford en Detroit (Estados Unidos), «no haya ninguna duda de dónde y cómo está posicionada la factoría de Almussafes».

Según el sindicato esta decisión «será de vital trascendencia», ya que, «además de resolver las incógnitas de futuro, tendrá influencia directa en la manera en que se puedan solucionar los problemas de excedente de personal que se derivarán de la pérdida de cuatro de los cinco modelos» que Almussafes fabrica en la actualidad.

 

PLAN DE AJUSTE

El preacuerdo alcanzado entre UGT y Ford Europa para la planta de Almussafes contempla un plan de ajuste para los próximos cinco años condicionado a que la multinacional asigne en junio la plataforma eléctrica de los futuros vehículos a la factoría de Almussafes y que sea esta fábrica la que produzca los dos modelos eléctricos que la empresa lanzará a Europa a partir de 2025, una carga de trabajo que se disputa con la fábrica de Saarlouis (Alemania).

El pacto se compone de medidas de contención salarial y flexibilidad. En cuanto al primer punto, se trata de una «contención salarial» a cinco años que incluye aumentos salariales todos los años, pero los desvincula del IPC y no serían consolidables en tablas para toda la plantilla.

En cuanto a la jornada laboral, a partir de 2025 la jornada diaria se incrementaría en 15 minutos por turno, mientras los días de jornada industrial se podrían trabajar sin coste adicional. Además, se podrían programar a partir de 2025 hasta ocho sábados laborables por trabajador, con jornada de descanso a cambio y un plus de flexibilidad a partir de 72 euros. De nuevo, si esto no fuera suficiente para garantizar la demanda de vehículos eléctricos, se podrían realizar adicionalmente hasta diez sábados en horas extra por cada trabajador.

 

EL RESTO DE SINDICATOS, EN CONTRA

Precisamente el comité de empresa de Ford Almussafes se ha reunido este lunes para aprobar este Acuerdo de Electrificación, así como el calendario laboral de 2022 y dirigirse a la empresa para que reactive los planes de desarrollo de carrera con carácter retroactivo a 1 de enero.

La propuesta de UGT ha sido aprobada con 21 votos a favor, frente a los 14 votos de la propuesta conjunta presentada por STM, CC.OO. y CGT. Ahora corresponde incorporar el acuerdo al XVIII Convenio Colectivo.

Por su parte, STM, CC.OO. y CGT han emitido un comunicado conjunto en el que exigen reanudar las negociaciones sobre la base de alcanzar un acuerdo que mantenga, al menos, las actuales condiciones laborales, y salarios ligados al incremento del IPC.

Estos tres sindicatos entienden que las condiciones económicas y laborales que actualmente tiene la fábrica de Ford Almussafes son «suficientemente competitivas para que la dirección de esta empresa apuesta por esta plantilla sin necesidad de recortar todavía más» salarios y derechos de los trabajadores, que están «muy por detrás» de los de las planta alemana de Saarlouis, con la que Almussafes se disputa la llegada de nuevos modelos eléctricos.

En su opinión, la decisión de adjudicar los modelos de la plataforma GE2 a Saarlouis o Almussafes «será por intereses políticos y estratégicos de la compañía» y no porque se bajen «todavía más» los salarios y derechos que, «no se acercan ni de lejos a la que tienen nuestros compañeros de Alemania».

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