Más de tres cuartas partes de la población rural en España consideran que los propietarios de viviendas (85%) y las empresas (77%) deberían tener acceso a incentivos para instalar soluciones de calefacción más respetuosas con el medio ambiente y el 82% cree que debería prestarse más atención a ayudar a las regiones rurales a alcanzar sus objetivos en materia de cambio climático. Estas son algunas de las principales conclusiones a nivel nacional de la encuesta del Barómetro Rural Europeo 2021 impulsada por la iniciativa «The Future of Rural Energy in Europe» (FREE).

Esta percepción se extiende también a todos los países de la Unión Europea (UE) que han participado en el estudio. Los datos globales reflejan que más de 7 de cada 10 encuestados están de acuerdo en que los propietarios de viviendas (78%) y las empresas (72%) deberían tener derecho a incentivos para instalar soluciones de calefacción más respetuosas con el medio y el 71% está de acuerdo en que falta ayuda para que las regiones rurales puedan alcanzar sus objetivos y reducir sus emisiones.

El estudio refleja que, de media, en términos de inversión inicial, los residentes españoles estarían dispuestos a pagar 1.770 € para cambiar su sistema de calefacción doméstica y optar por otro sistema más respetuoso con el medio ambiente. Este presupuesto es aún mayor en el caso de los responsables de las empresas españolas, quienes estarían dispuestos a pagar una media de 2.820€ para cambiar el sistema de calefacción de su lugar de trabajo.

Con todo, estas cantidades se encuentran por debajo de la media europea, donde la cantidad que estarían dispuestos a pagar los residentes para cambiar el sistema de calefacción se sitúa en 3.250€ y, en el caso de los responsables de las empresas, en 4.120€.

Por otra parte, de acuerdo con los datos del estudio, a día de hoy, las calderas de gas natural (29%), las de gasóleo (21%) y las bombas de calor eléctricas (14%) son los sistemas de calefacción más utilizados en los hogares de los españoles del mundo rural. A nivel comparativo, las calderas de gas natural (29%), de gasóleo (19%) y de leña (18%) son los sistemas de calefacción más utilizados en los hogares rurales a nivel europeo.

Satisfacción rural con las opciones de calefacción

El 73% de los residentes españoles está satisfecho con el funcionamiento de su sistema de calefacción, ya que cubre sus necesidades (45%), es fácil de usar (22%) y es fiable (13%). Sin embargo, un 6% asegura estar insatisfecho debido a su coste (49%), a que no cumple sus necesidades (33%) o a que no es sostenible (7%).

En cuanto a los empresarios españoles, el 78% está satisfecho con el rendimiento de su sistema de calefacción en su lugar de trabajo ya que cumple con sus necesidades (32%), es fiable (22%) y es fácil de usar (18%). Solo un 8% se muestra insatisfecho porque no es sostenible (26%), porque no satisface sus necesidades de calefacción (21%) o bien por el coste (21%). Estos datos se corresponden con los datos globales europeos en cuento a el grado de satisfacción de residentes y empresarios con sus sistemas de calefacción.

Los factores más importantes para los responsables de las empresas de las zonas rurales a la hora de elegir los sistemas de calefacción para sus lugares de trabajo son la fiabilidad (85%) y la rentabilidad (82%). Estas preferencias son compartidas entre los responsables de las empresas de los principales países de la Unión Europea. No obstante, a nivel europeo, la sostenibilidad también aparece como un criterio clave para las zonas rurales.

Los españoles consideran que los factores más importantes a tener en cuenta para elegir un nuevo sistema de calefacción son el coste de las facturas mensuales (18%), el coste de la instalación (15%) y el respeto al medio ambiente (13%). Por otra parte, las facturas mensuales más bajas (80%), las subvenciones del gobierno (77%) y saber que el nuevo sistema tendrá una vida útil muy larga (75%) son los factores que más influyen en la actualización del sistema de calefacción para que sea más respetuoso con el medio ambiente.

El ahorro potencial de energía (65%), los estímulos financieros positivos (53%) y el hecho de que el cambio fuera obligatorio (41%) son para la población rural española los mayores incentivos para cambiar su sistema de calefacción actual. Estos incentivos son comunes también entre la población rural de los principales países de la UE.

Demanda de un mayor apoyo financiero

Por otra parte, más de tres cuartas partes de los encuestados españoles están de acuerdo en que las empresas (82%) y personas (79%) de las zonas rurales de España deberían recibir más apoyo financiero. Esta demanda de mayores ayudas económicas también es compartida con el resto de los países de la UE que han participado en el barómetro, los datos globales muestran que más de tres de cada cinco encuestados está de acuerdo con esta percepción.

Por otra parte, el 73% de la población rural en España está de acuerdo en que los habitantes y trabajadores de las zonas rurales suelen ser los últimos en beneficiarse de las inversiones en infraestructuras e instalaciones y el 67% considera que los puntos de vista y las necesidades de la población rural no suele estar representadas ni por el gobierno local, ni por el gobierno nacional ni por la UE. Ambos sentimientos también son compartidos entre todos los países de la UE que han participado en el estudio (63% y 53%, respectivamente).

 

Percepción de las iniciativas de la UE en las zonas rurales

El 28% de los encuestados españoles había oído hablar del «European Green Deal», el conjunto de iniciativas políticas de la Comisión Europea (CE) que busca alcanzar la neutralidad climática europea en 2050, antes de realizar la encuesta.

En cuanto al término “Renovation Wave”, solo el 18% de los encuestados se sentía familiarizado. Este término hace referencia a la estrategia de la CE para mejorar la eficiencia energética de los edificios y contribuir así a le reducción de emisiones y a la problemática de la pobreza energética.

En general, el desconocimiento de la población española se corresponde con la media europea (29% y 18% respectivamente).

Las acciones del «Green Deal» de la UE más apoyadas por la población rural española son subvencionar las renovaciones (87%), invertir en tecnologías respetuosas con el medio ambiente (87%) y la introducción de un transporte más limpio (86%). El 73% de los españoles apoya las ambiciones del Green Deal, un porcentaje que se encuentra por encima de la media europea (65%).

En cuanto a responsabilidades políticas, el 76% de la población rural española cree que la Unión Europea es la principal responsable de abordar el cambio climático, seguida del gobierno nacional (67%) y las empresas (59%). Esta percepción es compartida con el resto de los países europeos.

En el contexto de la visión a largo plazo de la Comisión Europea, la encuesta del Barómetro Rural pretende dar voz a los ciudadanos y empresas rurales, analizando sus expectativas sobre las políticas de la UE que les afectan.

La iniciativa «The Future of Rural Energy in Europe» (FREE) fue creada en 2010 por SHV Energy para prestar atención a las necesidades energéticas de los ciudadanos rurales con el objetivo de añadir nuevas perspectivas a los debates políticos de la UE. Savanta ComRes ha entrevistado a más de 8.000 residentes y 700 responsables empresariales de las regiones rurales NUTS3 de Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Polonia, España y Suecia entre el 25 de junio y el 6 de julio de 2021.

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