La industria española ha considerado que el Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sistema Eléctrico (FNSSE), tal y como lo ha propuesto el Gobierno con el fin de trasladar el coste de las primas a las renovables del recibo de la luz a todas las energéticas, «es otro clavo más en el ataúd» del sector.

En su participación en una jornada organizada por Sedigás, el director General de la Asociación de las Empresas Productoras de Acero y de Productos de Primera Transformación del Acero de España (Unesid), Andrés Barceló, lamentó así lo que representa el anteproyecto de Ley que lanzó a finales del año pasado el Gobierno para la implementación de este fondo y aseguró que supondrá «una figura parafiscal que no disminuye ni un euro los costes energéticos, simplemente los reparte».

Barceló destacó que esta medida tendrá un impacto «bastante negativo» en el sector siderúrgico, que se trata de un gran consumidor eléctrico y de gas para su proceso de producción.

En este mismo sentido, el secretario general de la Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos (Ascer), Alberto Echavarria, estimó que el fondo, como está planteado, «lanza un mensaje muy malo y negativo» para cualquier inversión que se pueda dirigir a la industria española y afirmó que será «un buen golpe a la rentabilidad del sector».

Así, pidió al Gobierno que sea capaz de garantizar al sector el poder «trabajar en unas condiciones justas» y que no les «castigue con sobreprecios constantes».

 

SEÑALES NEGATIVAS Y TRASLADAR SU PRODUCCIÓN A OTROS PAÍSES

A este respecto, el director de Energía en la Asociación Española de fabricantes de pasta, papel y cartón (Aspapel), Isaac del Moral, advirtió de que la industria «se mueve por señales económicas», por lo que si estas son negativas al final tienen un efecto.

En esta misma línea, la presidenta de la Asociación para un Gas Industrial Competitivo (GasIndustrial), Verónica Rivière, consideró que las industrias «podrían trasladar su producción a otros países dónde los costes energéticos son menores» debido al lastre que puede representar el fondo para la competitividad.

«Estamos en un momento de crisis sanitaria que arrastra a una crisis económica, por lo que el coste energético es vital para la industria y hay que ser muy prudente y hacer un análisis más profundo de cualquier política energética que pueda afectar a la industria», dijo al respecto.

Por su parte, el consejero de Energía de la Federación Española de la Industria Química en España (Feique), Javier de Juan Rubio, pidió que, al igual que ocurre con los costes extrapeninsulares, parte de los costes incluidos en el FNSSE se trasladen a los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

De Juan subrayó que el objetivo del fondo propuesto por el Gobierno puede ser bueno, pero advirtió de que tal y como está planteado provocaría «el cierre de muchas industrias».

 

SITUAR A LA INDUSTRIA EN EL PRIMER LUGAR DE LA AGENDA

Mientras, el director general de la Asociación Española de Cogeneración (Acogen), Javier Rodríguez, pidió al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico «situar a la industria en el primer lugar de su agenda» y que no solo tenga por objetivo «atraer inversión» para un solo sector como el de las renovables, que ya es «enormemente atractivo».

Asimismo, consideró que el anteproyecto de Ley para el FNSSE tiene «vías para mejorar el mecanismo», como podría ser la exclusión de la cogeneración.

Igualmente, el director general de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), Mauricio García de Quevedo, abogó para abordar la transición energética por la colaboración, así como por «aportar seguridad jurídica» y que se «tenga en cuenta la competitividad industrial».

Así, García de Quevedo señaló la necesidad de «una evaluación detallada» para el sector de la propuesta del fondo, ya que hay que «evitar medidas que perjudiquen a las empresas españolas frente a sus competidores».

 

SEDIGÁS CREE QUE HAY «ELEMENTOS MEJORABLES» DEL FONDO DE RENOVABLES

Por su parte, el presidente de Sedigás, Joan Batalla, defendió «la necesidad de redifinir el diseño» del fondo de renovables, ya que hay «elementos que han quedado de manifiesto que son mejorables en el proceso de tramitación parlamentaria».

Batalla, que reiteró el compromiso del sector gasista y la industria con la descarbonización, advirtió de que la política industrial es «más necesaria que nunca», por lo que consideró «clave» garantizar la competitividad del sector.

Finalmente, el secretario general de Industria y Pyme, Raül Blanco, quiso transmitir «un elemento de calma» para el sector industrial, ya que el anteproyecto de Ley para el FNSSE «está abierto al debate» en su tramitación.

«Se ha hecho con toda la voluntad de debate y de dar estabilidad al sistema a largo plazo. Está abierto al debate con las empresas y los sectores y todas las propuestas serán bien recibidas», dijo.

Blanco manifestó que el gas es «un elemento imprescindible» para una transición ecológica «ordenada» y que resulta «esencial» para asegurar el suministro eléctrico».

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