Los trabajos que determinan la mortalidad de los murciélagos «han podido subestimar el número de muertes en los parques eólicos» debido a su «difícil localización» y a que «duran muy poco tiempo en campo abierto», según ha afirmado a Europa Press el Jefe del Servicio de Vida Silvestre de la Subdirección General de Biodiversidad Terrestre y Marina del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO), Ricardo Gómez Calmaestra.

Asimismo, la Comisión sobre Murciélagos y Parques Eólicos de la Asociación Española para la Conservación y el Estudio de los Murciélagos (SECEMU), formada por Anabel Díaz, Juan Tomás Alcalde, Félix González y Carlos Ibáñez, tres biólogos y un ingeniero de montes, sostiene que «en muchas ocasiones no se realizan las correspondientes estimaciones de la mortalidad real», y que por lo tanto, la mortalidad detectada es siempre «inferior a la real».

La Comisión asegura en declaraciones a Europa Press que «la mortalidad producida por los parques eólicos sobre los murciélagos es mayor que la de las aves», y que el fallecimiento de los quirópteros ocurre de forma más «acusada» durante los meses de julio y octubre, que coincide con la época de celo y los movimientos migratorios de algunos murciélagos y de sus presas. Además, afirma que para los murciélagos el problema es «más complejo» ya que sienten atracción por «investigar» los aerogeneradores.

Los murciélagos fallecen al colisionar con las palas de los aerogeneradores en funcionamiento e igualmente, sostiene que en menor medida pueden llegar a fallecer sin la necesidad siquiera de contacto «debido a un barotraumatismo causado por los bruscos cambios de presión que se generan en la proximidad de las palas de movimiento». Adicionalmente a estas muertes directas, el impacto contra los aerogeneradores se puede producir también durante instalación, o incluso las construcciones pueden destruir el hábitat del murciélago.

La ubicación de los parques eólicos se determina dependiendo del flujo de vientos existente con el que se producirá la energía. La asociación explica que «la muerte de aves y murciélagos, junto con el paisaje, son los elementos normalmente más afectados por estas instalaciones», pero que carecen del «peso suficiente para no seguir adelante con las instalaciones».

Mediante los Estudios de Impacto Ambiental (EsIA) valora cómo puede afectar a la biodiversidad, o en este caso a los murciélagos, un parque eólico. Según cuenta la comisión de SECEMU, «la calidad de estos EsIA permite determinar con mayor o menor acierto, el posible impacto de los parques», que a su vez, denuncia que «el problema en España es que este tipo de trabajos, desarrollados por el promotor de la obra, son francamente deficientes».

INCIDENCIA DE LOS PARQUES EÓLICOS DE ESPAÑA

La asociación señala que la información que se recoge en España sobre las muertes de murciélagos en los parques eólicos es «muy deficiente y en muchos casos inexistente». Sin embargo, subraya que datos de parques instalados en Europa hace una década estiman entre 5 y 12 murciélagos muertos por aerogenerador y año, cifras similares a las recogidas en Canadá o en Estados Unidos.

No obstante, desde SECEMU alertan de las cifras recogidas diariamente en algunos parques eólicos de Cádiz en los que se estima que entre 14 y 40 murciélagos mueren por aerogenerador y año, algo que «permite suponer que la información real de otras áreas, estimada a partir de búsquedas espaciadas varios días o semanas, podría ser mucho mayor que lo que se supone».

ESTABILIDAD DE LA ESPECIE «MUY AFECTADA»

La comisión insiste en que los trabajos que han examinado el impacto sobre poblaciones de algunas especies de murciélagos han dado como resultado conclusiones «bastante preocupantes», que incluso apuntan que «en algunas áreas la mortalidad ocasionada por los parques eólicos está empezando a afectar a especies que antes eran comunes».

Asimismo, alerta que los murciélagos tienen «una tasa de renovación muy lenta» debido a la gestación de solo una o dos crías al año, lo cual hace que la especie se vea «muy afectada por eventos de mortalidad masivos, con efectos mucho más graves si son continuados en el tiempo».

SOLUCIONES PARA FRENAR LA MORTALIDAD DEL MURCIÉLAGO

SECEMU constata cómo la mortalidad de los murciélagos es «más acusada» cuando hay vientos de baja velocidad, es decir, inferiores a 6 metros por segundo. Por ello, alega que la parada nocturna de los aerogeneradores en los periodos del año en los que se concentra la mortalidad «reduciría de manera importante los daños».

Actualmente, esta medida está recogida por la Comisión Europea y algunas comunidades la llevan a cabo, pero «con algunas limitaciones». La asociación señala que la medida no está «bien vista» por los propietarios de los parques eólicos, aunque opina que el desaprovechamiento energético es mínimo porque no se pierde la energía, únicamente no se aprovecha».

Por último, la asociación precisa que debido a la burbuja energética espoleada por la emergencia climática, los aerogeneradores de tres palas son los que se ven en la mayoría de los parques eólicos porque son «los más rentables económicamente». No obstante, expone que si se primara a la biodiversidad, se elegirían otras propuestas de aerogeneradores, «como los aerogeneradores de eje vertical, pero al ser menos rentables económicamente no cuentan todavía con el apoyo de las compañías eléctricas».

Fuentes de Endesa consultadas por Europa Press aseguraron que presta «la máxima atención a los diseños de los aerogeneradores» mediante estudios previos, ubicación, elevación de la altura del área de barrido de palas, instalación de aparatos para detección o disuasión entre otros, para «la máxima protección» de los murciélagos.

Respecto al uso de aerogeneradores de eje vertical, Endesa confirma las afirmaciones del Comité, que «no son comercialmente rentables», y que en cualquier caso, precisan de soluciones «para minimizar impactos de avifauna y los quirópteros».

MEDIDAS PARA VALORAR ADECUADAMENTE LA MORTALIDAD

El jefe del Servicio de Vida Silvestre, Ricardo Gómez Calmaestra y el jefe de Servicio de Evaluación Ambiental de la Subdirección General de Biodiversidad Terrestre y Marina del MITECO, Luis Benavente, han declarado a Europa Press que el MITECO, «es plenamente consciente de esta problemática y está desarrollando algunas actuaciones específicas encaminadas a valorar adecuadamente esta situación y plantear las medidas preventivas y correctoras oportunas».

El pasado viernes 19 de noviembre, el MITECO publicó en su web una ‘Propuesta de directrices para la evaluación y corrección de la mortalidad de quirópteros en parques eólicos’ y destaca que actualmente «las últimas resoluciones de evaluaciones ambientales de este tipo de proyectos publicadas incorporan un ‘Protocolo de actuación con aerogeneradores conflictivos’, de manera que los aerogeneradores «en los que se detecte una mortalidad elevada deberán incorporar medidas correctoras adicionales».

En el supuesto de que la mortalidad no se reduzca, Calmaestra asegura que el «protocolo prevé la retirada de los aerogeneradores conflictivos». No obstante, según indica «ningún parque al que se le aplica esta condición se encuentra, si quiera, en construcción». Por lo tanto, «aún no se ha aplicado en ningún caso».

«Desde el MITECO se están planteando medidas específicas para tratar de minimizar estas deficiencias y mejorar el control de la mortalidad de los murciélagos en los parques eólicos», ha añadido.

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