Marruecos ha emprendido conversaciones con «actores regionales e internacionales» para compensar sus necesidades del suplir el gas argelinotras el cierre el pasado 31 de octubre del Gasoducto Magreb Europa (GME) que suministraba el gas argelino a España y Portugal a través del país magrebí.

La ministra marroquí de Transición energética, Leila Benali, confirmó este lunes en su comparecencia ante la Cámara de Representantes (baja) del Parlamento estas consultas para alcanzar un sistema «duradero y eficaz» para suministrar gas natural a Marruecos, sin dar más detalles sobre con qué países está manteniendo conversaciones.

Indicó que Marruecos está preparando sus infraestructuras portuarias para importar gas natural licuado (GNL) como una de las vías para compensar el gas que dejará de recibir el país magrebí de Argelia por ese gasoducto en compensación por los derechos de paso y con el que se producía alrededor del 12 % de su electricidad.

Explicó que su departamento ha lanzado una licitación para construir una unidad flotante para almacenar y regasificar el gas licuado, con el objetivo de responder a las necesidades del mercado marroquí, estimadas en 3.000 millones de metros cúbicos anualmente en el horizonte de 2040.

La ministra señaló que la licitación despertó el interés de muchas compañías nacionales e internacionales, con quienes el ministerio está estudiando las modalidades de estructuración y financiación, así como las condiciones del contrato de gas.

El corte del gasoducto por parte de Argelia se produjo en el marco de la escalada de tensión entre ambos países, que comenzó este verano con el cierre del espacio aéreo argelino a los aviones marroquíes, siguió con la clausura del gasoducto y con la acusación la semana pasada por parte de Argelia a Marruecos de haber llevado a cabo un ataque contra camioneros argelinos en el Sahara Occidental.

En su comparecencia ante el Parlamento, Benali aseguró que la falta del gas argelino -que abastecía a las dos centrales de Tahaddart (en Tánger) y de Ain Beni Mathar (en la región oriental de Oujda)- no ha perturbado el suministro de electricidad en el país.

«En los últimos días, la oferta ha satisfecho la demanda de energía pese a que las dos centrales no están operativas, gracias a la capacidad nacional nominal», señaló la ministra quien añadió que ayudó otro factor como la baja demanda de electricidad debido a la pandemia.

El GME tenía una capacidad de suministro anual de más de 10.000 millones de metros cúbicos, de los que Marruecos cobraba una cuota variable de 600 millones de metros cúbicos además de un canon por los derechos de paso del tubo por su territorio.

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