Tres fondos de inversión estudian la adquisición de la planta de Vestas en Viveiro (Lugo), pero su interés depende de que la factoría esté en marcha, lo cual choca con los planes de la empresa de cerrarla el próximo 31 de diciembre.

Por su parte, Xunta y comité piden «margen» antes de ejecutar el expediente de regulación de empleo (ERE) –está previsto que las cartas de despido lleguen a los trabajadores durante los próximos días–, de modo que haya el «tiempo suficiente» para materializar la eventual venta.

Mientras, el Ministerio de Industria ha informado de que oficinas de su organismo Invest in Spain han reportado contactos con 183 empresas, bancos y asociaciones del sector renovable en Europa, Asia y América, «donde se les ha explicado las oportunidades de inversión en esta empresa».

Representantes de las cuatro partes, Xunta, ministerio, comité de Vestas y la propia firma, se han reunido este jueves en Santiago en la que ha sido la cuarta mesa industrial para abordar esta crisis, que inició el anuncio de la compañía del cierre de la fábrica antes de que acabe el año.

 

PROTESTA DE LOS TRABAJADORES

En paralelo a este encuentro, varias decenas de trabajadores han protestado ante el complejo administrativo del Gobierno gallego en San Caetano y después a las puertas de la Escola Galega de Administración Pública (EGAP) para reivindicar una solución al conflicto.

Al término del encuentro, la conselleira de Emprego, María Jesús Lorenzana, ha destacado que, de todas las empresas a las que se envió el catálogo comercial, quedan «tres eventuales o posibles inversores», con los que «ya se mantuvieron diversos contactos y reuniones».

«Lo que se solicitó hoy y a lo que accedió también la empresa es a que se reúnan estos eventuales inversores con los técnicos de la empresa, porque ya precisan de más información para continuar en su caso avanzando en una eventual operación de compra», ha señalado.

Mientras, por parte de LHH, que es la gestora encargada por parte de Vestas en busca de inversores, «se manifestó que hay cuatro posibles inversores avanzando en esas negociaciones», ha indicado Lorenzana.

El ministerio, según la conselleira, no tiene «empresas identificadas» pero sí está «buscando empresas a nivel internacional a través del organismo Invest in Spain. De hecho, fuentes del departamento de Reyes Maroto han apuntado a Europa Press que trabajan «activamente en la búsqueda de posibles inversores para la planta de Vestas en Lugo a través del organismo Invest in Spain» y que «a día de hoy 40 oficinas de este organismo público ya cuentan con información de la empresa».

De ellas, según precisan las fuentes del departamento que dirige Maroto, 13 han reportado contactos con 183 empresas, bancos y asociaciones del sector renovable en Europa, Asia y América, «donde se les ha explicado las oportunidades de inversión en esta empresa». «La coordinación con la Xunta es máxima y en cuanto se tengan novedades, se informará a la mesa industrial de Vestas», añade el ministerio.

Por su parte, la responsable de Emprego hace hincapié en que «lo que es muy relevante» y pidió este jueves tanto el Ejecutivo autonómico como los sindicatos «es que no se consumen los despidos y que no se cierre la factoría el 31 de diciembre, porque esto daría lugar a que se dificulte enormemente el proceso de venta».

«Es fundamental para continuar en estas conversaciones con esos tres eventuales inversores que se pueda adquirir una unidad productiva como tal, una fábrica que esté funcionando, y no una nave, un activo inmobiliario exclusivamente a partir del 1 de enero», ha expuesto María Jesús Lorenzana.

Así, solicitan «que se dé algo más de margen a los despidos», si bien la propia conselleira constata que «la empresa se niega en rotundo» a esta reclamación. De ahí la «preocupación por que se pueda frustrar» la operación.

 

«QUE VESTAS REPLANTEE SU DECISIÓN»

Por su parte, el presidente del comité de empresa, David Mariño, coincide en que «la clave del momento» actual «es que el 31 de diciembre se acaba la producción» pues «Vestas en principio dice que no quiere estirarla más». «Y estos fondos están interesados en adquirir la fábrica en funcionamiento», ha confrontado.

Por ello, es «clave conseguir que Vestas replantee que continúe la producción el tiempo suficiente para que esos fondos acaben de hacer las ofertas que tengan que hacer para adquirir la unidad productiva en funcionamiento».

«Esperamos que la Xunta siga activamente intercediendo por nosotros y siguiendo en esa búsqueda de inversores, que no se quede en estos tres», ha advertido Mariño.

Preguntado sobre si les vale que sean fondos de inversión los que se hagan con las instalaciones, ha indicado que «esa cuestión habrá que debatirla». En cualquier caso, «ahora mismo» ven «positivas» todas las opciones porque necesitan «una solución que incluya a la plantilla completa», frente a las propuestas de la compañía, que «afectan a una parte pequeña de la plantilla».

«Todo lo que suponga mantener la actividad de la plantilla, bienvenido sea en principio; después habrá la letra pequeña que habrá que repasar», ha concluido.

VESTAS

En un comunicado de prensa, Vestas afirma que acudió «de forma voluntaria» a la mesa para «seguir buscando soluciones» a la fábrica de Viveiro pero avisa de que, «hasta el momento, ninguna de las más de 800 empresas contactadas ha mostrado un interés firme por invertir en la planta».

En este escenario, asegura que mantiene su «compromiso de búsqueda de potenciales inversores, pese al fin del período de consultas» del expediente.

Apelando a su participación en la cita de este jueves «como muestra de buena fe», también matiza que se produce tras la finalización del periodo de consultas el pasado 8 de noviembre «sin acuerdo entre las partes implicadas».

Vestas continúa, según dice, con «la prospección de potenciales compradores para la fábrica de Viveiro, para lo que ha contratado a la consultora LHH, que sigue trabajando con KPMG, compañía a la que el Instituto Galego de Promoción Económica (Igape) ha encomendado la misma tarea», junto a Invest in Spain.

Así, afirma haberse puesto «ya a disposición de KPMG y de la Xunta para tener reuniones con los posibles interesados». «Los contactos, que superan los 800, se han realizado con empresas, tanto nacionales como internacionales, de sectores tan diversos como el eléctrico o el inmobiliario y con diferentes fondos de inversión», precisa.

Por último, reivindica que «pese a la judicialización y a la finalización de los plazos legalmente establecidos», mantiene las condiciones de su última oferta, «de manera que todos los trabajadores que lo han deseado han sido incluidos en los puestos de operación y mantenimiento con los que se continuará teniendo actividad en la planta desde el próximo 1 de enero».

La compañía defiende que mantiene así «una posición abierta, dialogante y de cooperación en la mesa industrial», así como su disposición a reunirse con empresas «con un interés serio y real».

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